Para que no me extrañen...

miércoles, agosto 16, 2006

Del olvido de la Espiritualidad

Poco a poco, con esta negación de lo metafísico (pues ya lo místico o espiritual ya no importa), el ser humano ha prescindido de aquello que alimenta su alma por un positivismo pendejo, y dicen: "Los fantasmas no existen porque nadie los ve.", a lo que contesto: "Claro, tampoco los pedos existen porque no los ves". Los fantasmas y energías son tomadas a menos porque no traen ningún beneficio o placer (tan "de moda")... Muy a pesar que me burle las burradas que hacen algunos católicos, cristianos y demás engañabobos (la lista es interminable) el hombre necesita creer en algo, tener fe y esperanza en algo más. Un ateísmo abúlico (pues a algo le cree, aunque sea en Ninel Conde) es tonto, es hacerse tonto, es olvidarse de su trascendencia, de ahí el miedo pendejo a la muerte pues como no creen en una vida después de la muerte, su tonta existencia acaba ahí...

Ya lo dice Aljandro Filio: Habrá que creer...

Hasta luego

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