Para que no me extrañen...

martes, agosto 29, 2006

Llámenle como quieran...

Vaya, esto es de esas cosas que tenía que haber hecho desde hace tiempo, el suficiente tiempo para masticarlo y por fin digerirlo, para hacerle caso a mi intuición (con su deconcertante certeza)...

Total... Por un momento me lograron engañar los de la Gran Fraternidad Universal aquí en San Luis Potosí (y en donde sea), por un rato lograron convencerme de que eran chingones, pero por supuesto que no, ya de esto había mencionado algo (que casualmente desapareció), de aquellos que presumen de su superconexíon cósmica y de su limpieza áurica, corporal, mental, etc., etc., etc.; Igual hacen una mezcolansa pendeja de ritos y símbolos de algunas religiones y argumentan que las bases sus "ceremonias cósmicas" se pierden en la "noche de los tiempos" (uta, a huevo!), ¡por favor!
Una secta es una secta, y una secta sigue a un líder incuestionable e infalible, sobre todo si es un pendejete que vendía perfumes y que estudió un poco de psicología, budismo y mamadas new age, que después dijo ser el "Cristo de la Nueva Era", pinche profetucho sin quehacer (¿qué buen negocio le salio, eh?)

Y van por todos lados recitando "PAX" a la vez que le recuerdan sutilmente a las personas que no son de su rebaño que son unas pendejas, que están por debajo de la escala evolutiva cósmica. Y luego te dejan de hablar como cualquier potosino enano, ¿pues no que muy chingones?

Sí, llámenle como quieran: Venganza, mamada, odio, sin quehacer, ardidez, estupidez, etc. Pero he dicho...

Au revoir

1 comentario:

Ricardo dijo...

Yo creo que es desquite, cabrón. Tenías que decirlo, ¿Cuándo te has quedado callado? Ya te habías tardado. No dejas títere con cabeza. Me das miedo a veces... :S