Para que no me extrañen...

miércoles, julio 29, 2009

Las cajas rápidas: ser buenos usuarios

Solemos quejarnos del mal servicio del transporte público, de las filas de las tiendas, los conductores, los encargados de mostrador. Yo suelo hacerlo pues me gusta que me traten bien. Me quejo cuando me tratan mal y no hacen lo mínimo en su trabajo.

Por otro lado, estamos los usuarios. En este mundo que clama más por sus derechos que por sus obligaciones, nos hemos olvidado también de ser buenos clientes y buenos peatones. También hay una etiqueta del cliente y usuario del transporte, del peatón. Hay personas muy mulas que pagan los menos de 10 objetos, o hasta uno sólo, de las cajas rápidas con tarjeta de crédito que (contrario a lo que se muestra en anuncios de TV) hace lento el pago de la mercancía, sale igual estar detrás de alguien que lleva un carrito lleno de productos. Eso es una total desconsideración hacia los demás, son cajas rápidas para no estar detrás de alguien que tiene el carrito lleno y uno sólo quiere comprar un par de productos. En las cajas rápidas las cajeras no lo harán más rápido, los pocos productos son los que aceleran la salida pero si pagamos con tarjeta estamos buerlándonos de la utilidad del concepto.

Qué decir cuando cruzamos la calle y nos atravesamos a los coches. En el autobús cuando timbramos jsuto en la calle que vamos a bajar y nos enojamos porque no se detuvo al instante, igual cuando queremos pasar un espacio muy reducido entre dos personas del pasillo (pinches señoras gordas que van con sus bolsas golpeando gente) y asi...

Tampoco debemos tratar mal a los que nos atienden en mostador, igual y les pagan por servirnos pero no para aguantar nuestros tratos porque son "pobres gatos" son servidores, no sirvientes. Podemos facilitarles las cosas si podemos.

Antes de los derechos están también las obligaciones, ¿por qué no ser amables y conscientes para con el otro?

Hasta luego

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